El gateo y aprendiendo a sentarse, un nuevo paso en su aprendizaje

En un post anterior escribí sobre lo conveniente de fomentar el gateo. Hay que luchar contra la tentación de forzar la máquina y ver los ansiados primeros pasos del pequeño. Es duro, pero hay que hacerlo.

baby-crawling

Los parques están bien y, de hecho, hablaremos de ellos en otro post, pero no deben ser el único sitio en el que jueguen, descubran y hagan su vida los críos porque les limita el espacio y no les permite quemar etapas previas a la de caminar.

En los primeros meses de vida sería ideal que dispusieran de espacio suficiente para que empiecen a investigar. Investigar acerca de lo que les rodea y sobre sí mismos. Además, que tengan todo un mundo de posibilidades a su alrededor es enriquecedor también para los padres, que no paran de ver la evolución de su hijo y hay pocas cosas más gratificantes en la vida.

Sé que la vida moderna no facilita ni los espacios amplios ni el tiempo suficiente para dedicarles la vigilancia imprescindible en esta etapa de sus vidas pero hay que intentarlo.

Nuestro nene está cerca de cumplir su noveno mes de vida.

baby crawling

Lleva cerca de dos meses haciendo sus pinitos con el gateo. Como nosotros decimos, iba en plan “comando”, haciendo fuerza sólo con los brazos y prácticamente arrastrando las piernas.

Ahora la cosa está cambiando, ya va coordinando mejor sus movimientos de brazos con los de las piernas y va como una bala. ¡Hay que tener un cuidado de que no se acerque a cosas potencialmente peligrosas!

Este es uno de los beneficios de la libertad de movimientos del pequeño, él mismo comienza a conocer su cuerpo, a desarrollar sus músculos, a aprender a coordinar sus movimientos para alcanzar sus objetivos, ya sea llegar a un rincón alejado de la habitación o pillar una pieza de goma que le gusta mordisquear y que ha lanzado previamente.

Y como un nuevo paso en su aprendizaje, hemos descubierto lo último que ha logrado hacer. Cuando llega gateando a un sitio, por ejemplo, junto a algo con qué jugar, coloca una de sus piernas de tal forma para hacer palanca, hace girar su cuerpo y se empieza a incorporar hasta quedarse sentado. Es maravilloso, os lo aseguro, ver cómo pasa de pedir que le coja un adulto para cambiar de posición a ser capaz él solo de conseguir colocarse cómo y dónde quiere.

Estoy seguro de cómo os sentiréis cuando experimentéis lo mismo con vuestros hijos.

 learn to sit

Si te ha gustado esta información, compártela a través de tu Red Social Facebook, Twitter… Gracias :-)

avatar

Acerca de Javier

Un Padre con la L
Esta entrada fue publicada en Bebés y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.