El latido del bebé, late su corazoncito late mi corazón

El latido del bebé , su evolución. 

Sin duda, es una de las cosas más impresionantes que vivimos durante nuestro embarazo (y estoy seguro que viviréis vosotros en los vuestros) fue el primer día en que escuchamos el latido de nuestro hijo.

El resto de veces, coincidiendo con las ecografías que os irán mandando a lo largo del embarazo, también es emocionante pero nada comparable con la primera vez.

bebé

La sensación que yo recuerdo de ese día fue como escuchar a un caballo desbocado y algo de eso debe tener. Es un tamborileo constante, apresurado, como si se quisiese ir adelantando a lo que tiene por delante, como si, para nacer antes de tiempo, su ansia le llevara a acelerarse para llegar antes a la meta. El sonido, aunque suena
como “enlatado” (no hay que olvidar que se obtiene por “eco” a través de la tripa de la madre), se te queda grabado como el primer gran recuerdo que tendrás de tu hijo.

bébé de coeur tamborBuscando, buscando, he encontrado que la Frecuencia  Cardiaca Fetal (FCF) oscila entre las 120 y los 160 pulsaciones por segundo. Para hacernos a la idea de lo que eso significa este latido del bebé , la frecuencia de un adulto normal se mueve entre 60 y 100 pulsaciones por segundo. ¿Cómo no me iba a parecer, entonces, como un potrillo alocado?

Cuando el bebé (futuro bebé, tendríamos que decir) está tranquilo y en reposo, sus pulsaciones se acercarán latidomás a las 120 y si se agita se aproximará a las 160.
De hecho, ésta es una de las pruebas que hacen para comprobar el latido del bebé: se estimula externamente al feto (moviendo la tripa de la madre, por ejemplo) y el ritmo cardiaco del niño debe ascender para indicar que su comportamiento es el correcto.

Abstrayéndose de la sorpresa que produce este “galopar” del corazón del pequeño, es importante el estudio de la frecuencia cardiaca fetal ya que puede indicar la necesidad de profundizar en la investigación del estado del corazón del bebé y realizar pruebas adicionales que descarten posibles problemas cardiacos o que permitan atajarlos a tiempo.

Pero me estoy poniendo muy serio y no era mi intención.

La intención era transmitir la emoción que se vive con ese primer latido, la felicidad que nos inunda al ver que el motor de nuestro hijo funciona a todo trapo. Ese motor que nos dará alegrías y disgustos, seguro, pero que nos asegura experiencias inigualables en la vida.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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