Mal aliento en los bebés: causas comunes

Al pensar en el mal aliento, raro es asociarlo a bebés. Parece como si fuese un mal ligado a la edad adulta, donde el café, el tabaco, las comidas fuertes pueden generar (y generan) efluvios desagradables en nuestras cavidades bucales.

mal aliento en los peques

Sin embargo, el otro día, al llevar a mi pequeño de su cuna al cambiador para prepararle para ir a la guardería, noté que su aliento no era tan angelical y divino como el resto de su olor corporal (¡no me digáis que no seguís alucinando con lo bien que huelen!).

Y me ha dado por investigar un poco sobre el mal aliento en los bebés.

Resulta que la halitosis en niños, también en bebés, se debe en un altísimo porcentaje, a la mala higiene bucal. En bebés, conviene limpiarle con una gasa humedecida o con unos cepillos especiales para bebés que hay en el mercado. Es cierto que nuestro niño presenta con cierta frecuencia algunas manchas en los dientes superiores que le limpiamos cada día, Lo bueno de tratar con niños tan pequeños, con dientes tan nuevos, es que no les da tiempo a agarrar a las manchas y se quitan fácilmente.

el mal aliento, causas comunes

Por lo general, la halitosis se manifiesta recién levantado pero luego se le elimina al peque a lo largo del día. Esto se debe a la falta de saliva durante la noche que, como sirve para que “bañe” y limpie la boca, facilita que afloren olores que en condiciones normales se eliminarían por su propia acción.

Contrariamente a lo que piensa la gente, los motivos del sistema digestivo son los causantes de un porcentaje relativamente bajo de mal aliento. Sin embargo, problemas respiratorios crónicos (vegetaciones, sinusitis…), la presencia de algún cuerpo extraño en los conductos nasales o un simple constipado (con mucha mucosidad) pueden ser suficientes para que el bebé respire más por la boca que por la nariz y se seque la saliva con más rapidez con lo que el efecto es el mismo que si hubiera pasado toda la noche durmiendo respirando por la boca.

mal aliento en bebes

La limpieza bucal, proporcionar al niño frutas y verduras con abundancia y asegurar la correcta hidratación, son las mejores medidas para evitar o paliar el mal aliento en los bebés. ¡Y que sigan oliendo a aroma celestial por entero!

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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