La Epidural – Parte 2

Las principales complicaciones de la epidural son (solo hablaré de las más comunes, las demás puedes leerlas en el consentimiento que firmas antes de la epidural): la hipotensión, que si ocurre suele ser justo al inicio de la epidural, pero se evita frecuentemente administrando sueros antes de la técnica para aumentar el volumen de líquidos dentro del cuerpo y que aumente la tensión, por si tras la administración de epidural, se baja un poco, evitar que te afecte. Aún así tenéis controles de tensión arterial cada periodo, por lo que estáis controladas. Si te sientes mareada avisa a tu matrona, y ella te ayudará. Otra complicación puede ser la cefalea, que ocurre en contados casos, y se soluciona estando días de reposo, con la cama en horizontal totalmente, y lo más oscura posible la habitación. Lo complicado de seguir estas medidas, es que, acabas de parir, tienes visitas en el hospital, y un nuevo bebé en la familia, por lo que suelen complicarse más los días si tienes estas cefaleas, pero tienen solución. También se da en ocasiones el dolor de espalda, en las embarazadas este síntoma es más frecuente, debido a los cambios anatómicos que sufre la columna vertebral y a factores hormonales relacionados con el embarazo. Estos desaparecen en forma paulatina después del parto y el puerperio.

¿Qué ventajas tiene la epidural?

-         En mujeres que están muy nerviosas, al hacer que desaparezca un poco el dolor, hace que se relajen más y vivan su parto de forma más bonita y participativa.

-         Es una técnica de alivio del dolor muy efectiva, y dura hasta el final del parto. Además se puede poner tanto en partos vaginales como en cesáreas.

-         Te permite estar despierta y atenta a todo lo ocurre, participando en este día, y viviendo la experiencia con todos los sentidos.

-         En ocasiones puedes descansar, si llevas días sin dormir, y echar un “sueñito” durante la dilatación para coger fuerzas.

-         Por norma general se pone rápido, y actúa eficazmente.

-         Al administrarse dentro del espacio epidural, no pasa a la sangre de la madre, por lo que no le llega nada de anestesia al bebé.

¿Qué desventajas tiene la epidural?

-         Al “anestesiarte” la zona desde la barriga a los pies, por lo general, no puedes mover las piernas, por lo que ya sueles quedarte en la cama el resto de la dilatación. Tienes menos cambios de posiciones, y no puedes deambular por la habitación.

-         El periodo de expulsivo (desde la dilatación completa hasta el AERAS DORMIDASnacimiento del bebé) se suele alargar, ya que la sensación de presión que te ayuda a empujar, la tienes disminuída ,por esto aumenta ligeramente el porcentaje de partos instrumentales en mujeres con epidural.

Otras cosas que debéis saber de la epidural para no preocuparos…

-         Mientras tienes la epidural puesta, no tienes sensación de vejiga llena, o sea, que no sentís las ganas de orinar. La matrona es la que te vacía la vejiga, cada equis horas, con un sondaje intermitente, que se “pone y se quita” en un segundo. No notas nada de dolor ni escozor, porque esta zona esta “adormilada” de la anestesia, así que no te preocupes. Pero si debéis saber que una vez que termine el parto, retiren la epidural, y subáis a la planta, tenéis que avisar la primera vez que hagáis pipí solas, y si eso no ocurre pasadas unas 3-4 horas, comentádselo a la enfermera de la planta.

-         Puede picaros la barriga y otras zonas del cuerpo. Esto es debido a un anestésico, y se pasa el efecto al rato. No os preocupéis.

-         Los temblores  de los brazos y las piernas a veces aparecen, es normal, no solo de la anestesia, si no de las hormonas que participan en el parto. Si os relajáis irán desapareciendo.

-         Podéis sentir las piernas “como dormidas” o con hormigueo. Es del efecto de la epidural, y es normal. Os cuesta moverlas un poco, pero en cuanto se retira la epidural, recuperas la movilidad completa en pocas horas.

 

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