Mastitis, cuando el placer de dar el pecho se convierte en sufrimiento

Staphylococcus aureu. Este es el nombre de la bacteria estafilocócica que se cree la causante  de uno de los tipos de mastitis existentes, la bacteriana.

Pero empecemos por el principio. Etimológicamente hablando, Mastitis viene de Mastósinflamación (mama) e Itis (inflamación) con lo que es fácil deducir que se trata de una inflamación de las mamas. Más concretamente de las glándulas mamarias, productoras de la leche materna.

Es realmente difícil que alguien cuya mujer haya dado el pecho no se haya encontrado, al menos, con algún episodio de mastitis, más o menos graves porque son bastante frecuentes.

La mastitis no bacteriana dicen que se puede dar por una excesiva producción de prolactina, la hormona que estimula la generación de leche. Esto conlleva una mayor producción de leche que, por acumulación, puede provocar los síntomas propios de la mastitis.

¿Y cuáles son estos síntomas de la mastitis?

mastitis

Fiebre, malestar general, dolor localizado en el pecho, rojeces, durezas en el pecho (en la zona donde esté la glándula mamaria que presente exceso de producción, en el caso de las mastitis no bacterianas), flojera general. En ocasiones, parece una gripe. La flojera y la fiebre pueden llegar a ser similares y la ayuda, en esos momentos, del padre se hace indispensable.

La mastitis bacteriana se soluciona con antibióticos. Para reducir la inflamación, el médico puede recetar un antiinflamatorio.

Si se detectan como si fuesen ganglios endurecidos y enrojecidos en la mama, se pueden solucion mastitistratar de “soltar” primero aplicando calor (agua caliente en la zona en la ducha o una bolsa con agua caliente, paños calientes, etc.) y masajes circulares (siguiendo el sentido de las agujas del reloj) sobre las glándulas inflamadas.

Tanto en el caso de la mastitis bacteriana como en la no bacteriana, no sólo se puede seguir dando el pecho sino que es muy recomendable. La liberación de leche aliviará la tensión que la inflamación está produciendo. Y no os preocupéis, en caso de tener que usar antibióticos, los prescritos por el médico no afectarán al bebé.

Casi todas las madres reconocen que la experiencia de dar el pecho supone un placer para ellas por lo que significa de reforzar los lazos con su pequeño. La mastitis es otra cara de esa experiencia en la que el dolor le arrebata el sitio a ese placer. Afortunadamente, tiene solución.

 

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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