Mi bebé lleva unos días que protesta por todo

A mi bebé, da igual que le cojamos en brazos, que le soltemos, que le dejemos con los juguetes, que le demos agua o le demos de comer lo que le gusta. Está por protestar y protesta.

Y lo hace a su modo, claro, berreando y llorando.Cuando sucede esto, podrían darse causas fisiológicas, es decir, que le duela algo esté incubando una enfermedad, que se caiga de sueño o que tenga hambre.

mi bebé y sus rabietas mi bebé y sus rabietas

Con el paso del tiempo (a vosotros también os pasará), heos sabido identificar los llantos que están directamente relacionados con sueño y hambre. Son (o nos lo parecen a nosotros) bastante característicos. Creo inútil describirlos, cuando estéis frente a ellos los identificaréis.

Asimismo, también identificamos cuando mi bebé llora por tontería o buscando atención, simplemente.

Dicen los que saben que un bebé puede protestar, quejarse y llorar si carece de los estímulos suficientes.Podría ser también el caso de nuestro hijo porque más de una vez hemos comentado cómo, cuando intenta él solo ponerse sus zapatos, una labor demasiado complicada para un bebés de catorce meses, y no lo consigue se cabrea enseguida, tira el zapato, se agita y empieza a llorar con un grito agudo que afecta a cualquiera.

mi bebé siempre está enfadado

Tenemos suerte porque este tipo de episodios no ha sido, ni mucho menos, frecuente en la vida de nuestro hijo. Pero, a la vista de lo agotador que están siendo estos días “extraños” de atrás, no quiero ni imaginarme tener un hijo que sea constantemente así..Ante estos episodios, debemos tratar de apaciguarle con mucho acercamiento, mucha verbalización de lo que le pueda pasar (quizás él mismo esté encontrando la forma de comunicar algo que le pase y si nosotros buscamos con él las palabras, aunque no las entienda, es muy posible que ayude) y, por supuesto, sin perder la paciencia.

mi bebé se enfada mucho

Para eso los niños son como los animales, captan de inmediato los cambios de humor, el nerviosismo y reaccionan, por lo general, muy mal ante estos cambios.

Así que, aunque sea realmente pesado y cansado hasta extremos insospechados, hay que estar cerca de él, hablarle para tratar de alcanzar juntos la causa de su malestar, proporcionarle más estímulos, si es necesario, usando la imaginación al máximo. En definitiva, sobre esforzándose para que vea en todo momento que sus padres ante cualquier problema o dificultad no le van a dejar solo.

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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