Mi Hijo se chupa el Dedo, ¿qué consecuencias puede tener chuparse el dedo?

Mi hijo se chupa el dedo ¿el habitual en los bebés? 

Cualquier podría pensar que tenemos dedo pulgar en las manos para poder hacer la pinza baby handque nos permita coger cosas pero, ¡no! ¡Tenemos pulgar para poder metérnoslo en la boca cómodamente cuando somos bebés!

La colocación es perfecta, parece que encaja en la boca como la pieza de un puzle, suave y limpiamente. Así que no es de extrañar que mi hijo, como todos los niños del mundo, se chupa el dedo.

Cuando se empezó a chupar el dedo con apenas dos meses, le dimos a probar algún chupete y lo escupía como si la vida le fuera en ello. Dedujimos que el sabor del látex no le resultaba especialmente agradable (¿cómo no?).

Ahora que está cerca de los seis meses, ha aprendido a aguantar algo más el chupete pero, en cambio, se mete el dedo mucho más a menudo. Y no sólo cuando tiene sueño, lo hace en diferentes ocasiones. He leído que les da seguridad. Posiblemente, su mente vuelve al confort del embarazo (durante los nueve meses, los bebés se chupan el pulgar con frecuencia), les recuerda a cuando estaban protegidos.chupar el dedo

También he leído que el hecho de que lo hagan desde los seis meses es normal. Incluso podrían seguir chupándoselo hasta que cumplen dos años. Más allá parece excesivo.

Nos surgen dudas sobre cómo actuar cuando le vemos con el dedo metido en la boca y chupando con ansia porque también sabemos que, dependiendo de la intensidad y la frecuencia con lo que lo haga, un niño que se chupe el dedo puede acabar con paladar ojival y/o mordida abierta, es decir, con daños en el paladar (lo que podría afectar a la pronunciación de las letras “palatales”, t/d/l) y con la parte delantera de la dentadura abierta.

Lo primero que hay que hacer es no obsesionarse (como con casi todo, en definitiva). Sólo en el caso de que tu hijo siga chupándose el dedo pasados los cuatro años habría que tomar medidas serias (que no de “ordeno y mando” pero sí serias) mediante técnicas en las que se consiga su colaboración, se le den premios por dejarse de chupar el dedo, se destaque cuando no se lo chupa, etc. Al fin y al cabo, la dentadura definitiva no la tendrá hasta los seis o siete años.baby-hand

Pero si tu hijo, como el nuestro, está en sus tiernos seis meses y se chupa el dedo, tranquilo, que todavía no ha llegado la sangre al río. Nosotros, de todas formas, cuando vemos que se está chupando el dedo en un momento en que no se va a dormir, con disimulo, se lo quitamos de la boca a la vez que le distraemos con otra cosa para que su interés se focalice en lo que le mostramos, sea lo que sea.

Es lo bueno que tienen los críos tan pequeños, ¡todavía nos hacen caso cuando les estimulamos!

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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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