Mi hijo se ha abierto el labio esta mañana

Esta mañana, fruto de un segundo de perderle de vista y de uno de sus normales traspiés (aún no controla tanto sus pasos), mi hijo se ha estampado contra una mesa baja que tenemos en el salón.

mi hijo se ha hecho un herida Por supuesto, lo primero ha sido tratar de calmar a mi hijo y su  llanto desesperado para luego hacer de tripas corazón para superar el propio miedo de verle toda la boca llena de sangre.Afortunadamente, he actuado con relativa calma. He llamado a mi mujer para pedirla gasas y suero fisiológico y para tenerla cerca en el caso, muy probable, de que el chaval quisiera estar con ella más que conmigo.

Antes de evaluar lo que había pasado a mi hijo he limpiado toda la zona, la boca, los pómulos, todo lo que estaba ensangrentado.

Las heridas en la boca, ya sean en los labios, en las encías, etc. son muy escandalosas y sangran siempre en abundancia por lo que, aunque el susto inicial parece inevitable, salvo contadas excepciones, no suele ser muy problemático.

Pero resulta evidente que hay que limpiar para cerciorarse de si se trata de una encía dañada, un labio abierto o un diente roto… o varias de esas cosas.

mi hijo se dio un golpe En nuestro caso, hemos visto que el labio inferior presentaba una herida en forma de C que, después de aplicarle algo de presión con una gasa impregnada en suero fisiológico (no conviene, en estos casos más que suero o agua con jabón), ha ido dejando de sangrar con lo que nuestro pensamiento de ir a urgencias se ha ido evaporando. Sólo habría que acudir a algún servicio médico en el que caso de que pasados unos diez minutos siguiese sangrando o fuese muy profunda o tuviese los bordes de la herida muy separados y/o irregulares.

También ha ayudado un mordedor en forma de fresa que tiene nuestro niño con líquido dentro al que hemos dejado en el congelador unos minutos. El frío sirve para bajar inflamación y dolor. Y eso los niños lo saben porque se ha afanado en morder la fresa.

Además, seguía él mismo chupando la gasa de vez encunado, vamos, las distintas gasas que le iba dando empapadas en agua.

mi hijo se rompe el labioDe este modo, nos hemos asegurado un extra de presión sobre la herida, además, hecha por él con lo que evitábamos que fuésemos nosotros los que le hiciésemos daño; limpieza de la boca; eliminación de la sangre mediante la administración de líquido (suero y agua).

Ha sido sólo un susto pero si a vuestros hijos le pasa algo así pero con algo cortante, se clava algún objeto, se lacera con algo oxidado o existen señales de posible infección o de un dolor constante que no se elimina, conviene ir de inmediato al médico para que le efectúen el reconocimiento necesario y le apliquen las medidas pertinentes.
 
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Acerca de Javier

Un Padre con la L
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