Por qué tomar ácido fólico

Cuando mi marido y yo decidimos que había llegado el momento de ir a por nuestro primer hijo y se lo comenté a mi ginecólogo, inmediatamente me recetó ácido fólico. Me dijo que tenía que tomarlo durante tres meses antes de ponerme a buscar para estar bien preparada. Y así lo hice, comencé a tomar un suplemento de folatos desde ese mismo día y aún hoy sigo tomándolo.

pregnant acido folico

Por supuesto que me fío de mi ginecólogo. No obstante, cuando salí de la consulta, cogí mi Smartphone y me puse a buscar información sobre este nuevo concepto que iba a formar parte de mi vida desde ese instante. Sabía que a partir de ese día tenía que tomar cada día el suplemento de ácido fólico, pero estaba segura de que tenía que haber alimentos que me ayudaran a mejorar los niveles. Claro que para poder buscarlos, antes tenía que saber qué es y para qué sirve el ácido fólico.

En resumen, mirando en varios sitios, esta fue la respuesta que encontré: el ácido fólico es una vitamina, la B9, para ser más exactos, que juega un papel muy importante en el ve_2acido folicoembarazo, ya que interviene en la división celular a partir de la cual se forman los órganos y tejidos del embrión. Por eso es necesario que la mujer tenga suficiente cantidad de esta vitamina antes de quedarse embarazada, porque puede prevenir deformaciones en la placenta que supondrían un aborto, defectos de nacimiento en el cerebro (anencefacia) y en la columna vertebral (espina bífida) del bebé por el mal cierre del tubo neural, labio leporino, paladar hendido, problemas cardiacos en el bebé… También es necesario tener buenos niveles de ácido fólico durante el embarazo, porque si el feto sufre déficit de ácido fólico durante la gestación puede padecer anemia megaloblástica, ser prematuro o presentar bajo peso al nacer.

Pero es que la madre también puede sufrir las consecuencias de la falta de folatos, pues podría padecer eclampsia, un proceso relacionado con la hipertensión y albuminuria que puede llegar a ser grave. Por otra parte, el ácido fólico también ayuda a mantener una matriz sana.

Por eso es tan importante acumular reservas de esta vitamina. ¿Y dónde podemos encontrarla, además de en los suplementos de los que antes hablábamos? Pues fundamentalmente en las verduras de color verde intenso, como decía una amiga mía, en las de hoja ancha, como las acelgas, las espinacas, las lechugas, endibias o las coles.  Pero también en los espárragos, el brócoli, la remolacha, legumbres y en otros alimentos, que aunque en mejor medida, también lo poseen, como las legumbres, las frutas cítricas como las naranjas, los limones o los pomelos, los frutos secos como las nueces, el huevo, los cereales de desayuno fortificados e incluso la leche.

La levadura de cerveza dicen que también es muy recomendable en el embarazo por ser una gran fuente de ácido fólico además de poseer otros nutrientes esenciales.

Por cierto, he leído que el ácifo fólico se pierde al hervir la verdura, por lo que es mejor tomarla en ensaladas. Así que no olvidéis extremar las precauciones al lavarla sobre todo si no habéis pasado la toxoplasmosis.

Fresh spinach iin a wooden bowl on a cutting board

avatar

Acerca de Cristina

Mamá, Periodista Y Blogger
Esta entrada fue publicada en Educación. Guarda el enlace permanente.