Tengo Placenta Previa. ¿Qué significa eso?

Antes de explicar que es la Placenta previa (PP) comentaré brevemente qué es la placenta y dónde suele ubicarse.

La placenta es un órgano que sirve de conexión entre la sangre del bebé y la de la madre, es por aquí donde se intercambian sustancias y nutrientes. Tiene forma de torta y se implanta en el útero de la madre. Su crecimiento a partir del 4º mes va siendo paralelo al del bebé, para llegar, al final del embarazo a medir entre 15 y 25 cm, tener un espesor de 3 cm, con un peso aproximado entre 500 y 600 gramos.

 

Suele estar insertada en la parte alta del útero, en su cara posterior o anterior, pero a veces esto no es así, y la placenta se inserta en un lugar más bajo dentro del útero, cerca del cuello, o incluso ocluyendo totalmente este. Es en este caso cuando hablamos de Placenta Previa. Los tipos que encontramos de esta placenta son según la cercanía que tiene esta del cuello uterino. Así encontramos:

1)     Placenta Previa Marginal: la placenta llega justo al cuello pero no lo sobrepasa.

2)     Placenta Previa Parcial: la placenta tapa parte del cuello pero no todo entero.

3)     Placenta Previa Oclusiva total: la placenta invade todo el cuello.

 

 

 

La ubicación de tu placenta se verá en la ecografía que se hace en la semana 20. Hay veces que se ve una placenta previa en el primer trimestre, pero luego conforme avanza el embarazo, el útero se expande, y la placenta se separa más del cuello, por lo que dejas de tener Placenta Previa. Sólo un pequeño porcentaje de las mujeres a las que se les detecta placenta previa, en la ecografía que se realiza antes de la semana 20 de embarazo, aún la tienen cuando dan a luz.

Pero ¿qué pasa si continúas en siguientes ecografías con el diagnóstico de placenta previa?

Esta situación no trae consecuencias hasta que se producen sangrados, los cuales hay que valorar para comprobar que todo vaya bien y las hemorragias no sean graves. Estos sangrados suelen producirse ya en el tercer trimestre, y son indoloros, pero debes acudir siempre al hospital en caso de tenerlos, allí valorarán qué es lo mejor para tu bebé y para ti según el momento de embarazo, la cantidad de hemorragia, y su estado de salud. Lo normal en casos de placentas previas parciales u oclusivas, es que para el nacimiento, se realice una cesárea, ya que la placenta bloquea la salida del bebé a través del cuello. Pero siempre se analizan los casos individualmente, valorando beneficios y riesgos de realizar cesárea o parto según su circunstancia, y cómo esté colocada exactamente la placenta.

Fumar, haber tenido alguna cirugía uterina previa, u otro embarazo con placenta previa, son algunos de los factores de riesgo para tener Placenta Previa.

Algunas de las consideraciones que tendrás que tener en cuenta es que deberéis reducir al mínimo las actividades cotidianas y guardar reposo hasta la fecha de parto. Tampoco se podrán mantener relaciones sexuales con penetración, ya que podrías provocar sangrado. Aún así, en caso de que te diagnostiquen Placenta Previa, será el ginecólogo quién te guie en las recomendaciones según el caso concreto en el que te encuentres. No dudes en preguntar todo lo que necesites.

 

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